El buque de investigación Okeanos Explorer, de la NOAA estadounidense, ha comenzado una nueva campaña de exploración científica en aguas de Samoa Americana y el Pacífico central. Durante varias semanas, el equipo utilizará sistemas de cartografía multihaz y el vehículo operado por control remoto Deep Discoverer para estudiar áreas del fondo marino que nunca han sido observadas directamente.
Las inmersiones se centrarán en montes submarinos, fosas y fallas geológicas situadas a profundidades de entre doscientos y seis mil metros. Los científicos esperan documentar comunidades de corales y esponjas de aguas profundas, muchas de ellas de crecimiento extraordinariamente lento, así como especies animales todavía no descritas por la ciencia.
La misión presta especial atención a la actividad volcánica submarina y a los ecosistemas asociados a fuentes hidrotermales. En estas regiones extremas, la vida marina se desarrolla a menudo en ausencia total de luz solar, utilizando la quimiosíntesis como base de su cadena trófica.
Como en expediciones anteriores de la NOAA, todas las inmersiones del ROV se retransmiten en directo y con acceso libre a través de internet, permitiendo la participación de investigadores de todo el mundo y acercando al público la realidad del trabajo de campo oceanográfico.