Después de ocho años viajando por el Sistema Solar interior, BepiColombo está a punto de empezar la parte más delicada de su viaje. El 3 de septiembre, el módulo que ha proporcionado la propulsión durante la travesía se separará de los dos orbitadores científicos que deberán quedar finalmente alrededor de Mercurio.
La misión, desarrollada conjuntamente por ESA y JAXA, no puede limitarse a frenar y entrar en órbita. Mercurio se encuentra muy cerca del Sol y cualquier nave que pretenda alcanzarlo llega sometida a velocidades enormes. Por eso BepiColombo ha necesitado años de asistencias gravitatorias y correcciones de trayectoria.
Tras la separación del Mercury Transfer Module, el orbitador europeo MPO asumirá la navegación mientras continúa una compleja secuencia de aproximaciones, maniobras y puesta en servicio de los instrumentos. El segundo orbitador, Mio, estudiará sobre todo el entorno magnético del planeta.
No estamos ante una simple llegada. Es el momento en que una nave que ha viajado durante ocho años deja atrás la arquitectura que le permitió cruzar el espacio y comienza a transformarse en dos observatorios alrededor del planeta más próximo al Sol.